Quise ser perfecta, quise ser silenciosa, quise ser recatada, quise ser lo que el mundo alababa, quise ser tanto y al final fui nada. Porque no se puede ser lo que no es, no se puede transformar algo que no tiene vuelta. Se puede tapar con millones de apariencias que finalmente se derriten para dejar ver lo que en realidad es. Ni si quiera tú sabes lo que es, aún le estás buscando la forma.
Quise ser lo que gustaba cuando a mi ni me llamaba, me ponía tanto que poco a poco el tiempo lo sacaba.
Renuncié a gustos pobres de corazones grandes por ver en la superficie cómo todo se maquillaba.
Me dispuse a contar una por una las hojas en un jardín, sin darme cuenta que estaba atrapada en un laberinto, en el cual de la salida nadie hablaba.
Entregué palabras a quienes no las merecían, mientras dejaba en silencio a quienes me tendieron la mano sin decir nada.
Caminé por desiertos en busca de flores que resultaron ser oasis. No sabía que en el invierno se aprecian aún más esos colores.
Me volví aquello que tanto odiaba, sin sentir en realidad que estaba atrapada, que el miedo encajaba en cada pared y los sueños estaban afuera, esperando que los llamara.
Casi por un segundo intenté seguir, un segundo que parecieron años, pero nada puede esconder lo que no es, porque lo que no es finalmente se escapa y te deja a ti, desnuda frente a frente con la vida que buscabas.
Quise ser lo que gustaba cuando a mi ni me llamaba, me ponía tanto que poco a poco el tiempo lo sacaba.
Renuncié a gustos pobres de corazones grandes por ver en la superficie cómo todo se maquillaba.
Me dispuse a contar una por una las hojas en un jardín, sin darme cuenta que estaba atrapada en un laberinto, en el cual de la salida nadie hablaba.
Entregué palabras a quienes no las merecían, mientras dejaba en silencio a quienes me tendieron la mano sin decir nada.
Caminé por desiertos en busca de flores que resultaron ser oasis. No sabía que en el invierno se aprecian aún más esos colores.
Me volví aquello que tanto odiaba, sin sentir en realidad que estaba atrapada, que el miedo encajaba en cada pared y los sueños estaban afuera, esperando que los llamara.
Casi por un segundo intenté seguir, un segundo que parecieron años, pero nada puede esconder lo que no es, porque lo que no es finalmente se escapa y te deja a ti, desnuda frente a frente con la vida que buscabas.
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