jueves, 29 de marzo de 2018

No voy a olvidar, tampoco tengo nada que perdonar. No voy a dejar de sentir fuerte, ni de racionalizar. Hay cosas que se pueden mezclar, que se complementan.
No tengo orgullo del malo, me arrepiento de palabras y pensamientos equivocados, reconozco y sigo avanzando con mayor cautela, con nuevos pensamientos y más aprendizaje. 
No pretendo vivir del arrepentimiento, sino de su enseñanza, alcanzar nuevos puntos de vista, analizarlos y ponerlos en marcha.
Pido perdón porque realmente lo siento, ese perdón para no volver a cometer el mismo error. Y sí, no lo prometo, pero lo intento.
No niego que volveré a caer, pero me volveré a levantar y volveré a intentar hacerlo bien, hacerlo mejor.
Gracias por no callar mis malos actos, de no ser así, no habría crecido.
Sufrí mis errores, lo comento con total naturalidad, porque es humano errar y hasta donde sé, aún no soy un ser extraordinario.
No soy alguien interesante, pero si soy quien está en constante aprendizaje, quien toma los consejos y reproches que puedan mejorarme, quien se esfuerza cada día por no quedarse en el mismo lugar, en la misma ignorancia, en la mente pasada.
A veces creemos que no es tan grave, pero pequeños detalles suman una bomba y es ahí cuando nos damos cuenta que hicimos del todo, un poco mal y que es momento de concientizarlo a uno mismo y mejorar.

Dicen que el primer paso es aceptarlo. Lo acepto y me hago cargo, camino, avanzo y no paro hasta confirmar en mi interior los buenos actos.

viernes, 23 de marzo de 2018

Puede ser que contigo pierda la inocencia, que me olvide del resto y sólo quiera vivirte.
Puede ser que se me deshiele el corazón y que cada palabra que digo venga directamente de ahí.
Puede ser que se me revuelva todo cuando hablas e intente mantener la calma con el nervio a flor de piel.
Puede ser que me hayas quitado algunos miedos y un par de cosas más.
Puede ser que me muestre diferente, que al principio me reía de lo increíble que parecía todo.
Puede ser que me haya tomado por sorpresa la cuenta de lo que realmente pasaba.
Y es así, que fue como nada era un pasatiempo, como realmente se colaban los sentimientos.
Así fue como en poco tiempo lo que esperaba, sucedió.


lunes, 12 de marzo de 2018

Aprendí cosas simples

Aprendí cosas simples, como a querer el pelo corto, a caminar y escuchar el silencio, como respirar sin pensarlo.
Vivir la paz en este lugar, sentir el viento que me vuela los pelos y dejar que se tropiecen en mi cara. Apreciar el sonido y ver tintinear las hojas de los árboles, parar un instante y mirarlas en cámara lenta. Soportar los rayos de sol que me atraviesan la espalda. Cantar sobre una canción y detenerme a oír cada instrumento. Pasar tiempo sentada en un columpio, pasar tiempo sólo viviendo.

Aún falta mucho por aprender...