No te vas a olvidar de todo lo que viviste cuando llegues al final y mires hacia atrás.
Vas a levantar tu mano queriendo objetar, pero ya no habrán respuestas válidas porque hiciste todo en el camino.
Cuando vayas avanzando no pienses tanto, después habrá tiempo de recordar qué estuvo bien y qué estuvo mal.
La conclusión siempre será favorable, pues no hay nada que hayas hecho sin coraje, porque no cabe duda que avanzaste.
Vas a dar media vuelta y observar por encima del todo como quisiste hacer hace mucho y te darás cuenta que lo que pasó fue por una buena razón o varias buenas razones.
Olvidarás lo que te dije hace un rato que no harías porque querrás comenzar de nuevo, darle un giro a la historia y caminar sin estorbos.
Mantente en alto, que de abajo no se ve bien el paisaje, súbete a los árboles si es necesario y convierte ese fantasma en una capa que te ayude a volar más arriba de lo que puedas imaginar.
Quizás se te acabe el aire un poco, pero qué haces respirando cuando puedes alcanzar el cielo con las manos y vivir sólo del alma.
Recordarás, no hay duda alguna, que lo que fuiste un día, puede que no seas mañana y cambiarás las alas por nuevas aventuras donde quiera que vayas.
Vas a levantar tu mano queriendo objetar, pero ya no habrán respuestas válidas porque hiciste todo en el camino.
Cuando vayas avanzando no pienses tanto, después habrá tiempo de recordar qué estuvo bien y qué estuvo mal.
La conclusión siempre será favorable, pues no hay nada que hayas hecho sin coraje, porque no cabe duda que avanzaste.
Vas a dar media vuelta y observar por encima del todo como quisiste hacer hace mucho y te darás cuenta que lo que pasó fue por una buena razón o varias buenas razones.
Olvidarás lo que te dije hace un rato que no harías porque querrás comenzar de nuevo, darle un giro a la historia y caminar sin estorbos.
Mantente en alto, que de abajo no se ve bien el paisaje, súbete a los árboles si es necesario y convierte ese fantasma en una capa que te ayude a volar más arriba de lo que puedas imaginar.
Quizás se te acabe el aire un poco, pero qué haces respirando cuando puedes alcanzar el cielo con las manos y vivir sólo del alma.
Recordarás, no hay duda alguna, que lo que fuiste un día, puede que no seas mañana y cambiarás las alas por nuevas aventuras donde quiera que vayas.