No te dejes morir aunque vengan las balas directo a ti. No permitas que el viento te empuje al precipicio.
Caminarás sin sentido por muchos senderos, sin saber cuál es el correcto. ¿Te sentirás perdidx? Sí, lo harás y no habrá magia que te ordene la vida, pero no cierres los ojos, no dejes de respirar. Oye, ¿me escuchas? Estamos aquí, por milésima vez dando vueltas en círculos y nos mareamos un poco, paremos.
Paremos, pero volvamos a comenzar, volvamos a tomar aire, llenemos los pulmones de nuevas ideas y la mente de optimismo puro.
Dejemos que se disuelvan los tornados que giran en la cabeza, que se calmen las aguas y los vientos de adentro.
No te dejes morir aunque vengan las balas directo a ti. No permitas que el viento te empuje al precipicio.
Da un paso aunque sea en falso, que nada pierdes con intentarlo. Puede que pises un clavo, como puede que te hagan cosquillas los pastos, pero ¿cómo lo sabrás si ni siquiera te quitas el zapato?
Vamos, da otro paso, ¿ves que no hay nada que temer? que si el miedo te absorbe es solamente porque lo dejas vencer.
A veces perdemos mucho tiempo pensando, y no digo que pensar sea malo, sino que hay que saber seleccionar qué pensar y qué hacer.
Es una maravilla lo que la mente puede hacer, cómo también es una maravilla lo que puede deshacer. No hay realmente una fórmula para dejar de pensar, la mente en blanco es un tema complicado, lo es porque ni si quiera es un tema, lo es porque ni si quiera es complicado, lo es porque todxs deberíamos lograr en cierto punto, a veces, dejar de pensar un rato.
Salir de unx mismx por un tiempo, aunque sea corto. Sólo para disfrutarnos de lejos, para dejar de atormentarnos, para lograr llegar a la calma por un tiempo, aunque sea corto.
No te dejes morir aunque vengan las balas directo a ti. No permitas que el viento te empuje al precipicio.
Y lo repito, porque nunca es bueno perder el destino, porque que si hay algo de lo que estoy segura, es que si entrecerramos un poco los ojos y miramos a un punto fijo, adentro podemos vernos donde alguna vez quisimos.
Caminarás sin sentido por muchos senderos, sin saber cuál es el correcto. ¿Te sentirás perdidx? Sí, lo harás y no habrá magia que te ordene la vida, pero no cierres los ojos, no dejes de respirar. Oye, ¿me escuchas? Estamos aquí, por milésima vez dando vueltas en círculos y nos mareamos un poco, paremos.
Paremos, pero volvamos a comenzar, volvamos a tomar aire, llenemos los pulmones de nuevas ideas y la mente de optimismo puro.
Dejemos que se disuelvan los tornados que giran en la cabeza, que se calmen las aguas y los vientos de adentro.
No te dejes morir aunque vengan las balas directo a ti. No permitas que el viento te empuje al precipicio.
Da un paso aunque sea en falso, que nada pierdes con intentarlo. Puede que pises un clavo, como puede que te hagan cosquillas los pastos, pero ¿cómo lo sabrás si ni siquiera te quitas el zapato?
Vamos, da otro paso, ¿ves que no hay nada que temer? que si el miedo te absorbe es solamente porque lo dejas vencer.
A veces perdemos mucho tiempo pensando, y no digo que pensar sea malo, sino que hay que saber seleccionar qué pensar y qué hacer.
Es una maravilla lo que la mente puede hacer, cómo también es una maravilla lo que puede deshacer. No hay realmente una fórmula para dejar de pensar, la mente en blanco es un tema complicado, lo es porque ni si quiera es un tema, lo es porque ni si quiera es complicado, lo es porque todxs deberíamos lograr en cierto punto, a veces, dejar de pensar un rato.
Salir de unx mismx por un tiempo, aunque sea corto. Sólo para disfrutarnos de lejos, para dejar de atormentarnos, para lograr llegar a la calma por un tiempo, aunque sea corto.
No te dejes morir aunque vengan las balas directo a ti. No permitas que el viento te empuje al precipicio.
Y lo repito, porque nunca es bueno perder el destino, porque que si hay algo de lo que estoy segura, es que si entrecerramos un poco los ojos y miramos a un punto fijo, adentro podemos vernos donde alguna vez quisimos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario