domingo, 23 de octubre de 2011

Es difícil sonreir
cuando la vida da golpes fuertes
es más duro carcajear
cuando aún no te levantas.

En una cueva
oscura, casi sin salida
en una esquina
pequeña y un poco gris.

Nadie al rededor,
todo muy lejano,
altas las paredes,
diminuto, tú.

Rayas entrecruzadas,
largas y pintorescas,
¿qué hay en el centro?
es un punto,
nada importante
un punto nada más.

sábado, 22 de octubre de 2011

Lo que fue

A veces cuando estás confundido no sabes que hacer, a veces lloras, a veces duermes, a veces comes, a veces, muchas veces; sólo callas...

Eras la luz de mi vida,
y el cielo se ocupo de opacarte,
en un segundo se volvió gris
y al sol jamás volví a ver.

Te sentabas junto a mi,
cantabamos y reíamos
y tu sonrisa lloró hoy,
y tus cantos fueron fúnebres.

El caminante que rondaba tu mente,
hoy sólo duerme,
y espera que nadie, nunca, lo despierte.

En cambio yo,
aquí sigo,
con vida y energía para verte feliz,
con la lucha atenta a lo que sea,
pero pronto, se rinde.

Y lo que pensaba que seguía,
hoy se marchita,
cambia su color,
hoy se arruga, cae
y finalmente sucumbe.

domingo, 9 de octubre de 2011

Se marchitó

En el gris de la calle,
perdida siempre en detalles,
se pasaba la vida,
sin mirar el reloj.

Se olvidaba del tiempo,
vivía todo en un momento,
con afán de algún día,
contemplarlo como un cuadro.

En el jardín o en la cocina,
se apresuraba y todo lo hacía,
regaba y servía,
sembraba y recogía.

Y así pasó su vida,
perdida siempre en detalles,
todo rápido y ordenado,
ni un sólo pelo descuidado.

Pero la alcanzó un día,
en el que no supo que hacer,
no quedaba plantas que regar,
ni platos que servir.

Se sentó fingiendo tranquilidad,
a esperar que le deparaba la vida,
y se durmió de pronto,
sin conocer jamás la palma de su mano.

De piedra


Dejemos un poco de lado esta máscara de la poesía.
Para dar a conocer una opinión o forma de ver las cosas no hace falta explicarla con metáforas. ¿Por qué no simplemente hablar con las palabras adecuadas? tampoco es necesario ser la persona más culta e inteligente, sólo hace falta un poco de razonamiento y chispa personal.
En tantas cosas, cada uno tiene su propio pensamiento, creo que nadie piensa igual otro, siempre hay aun que sea una mínima diferencia, un "que", un "pero", etc.
¿Por qué la gente tiene que influir tanto en lo que haces o en lo que no haces? No creo que sea realmente necesario tener la opinión de ciertas personas en lo que decides. Creo una persona debe preguntar a un sujeto puntual su opinión si la quieres saber, sino ¿para qué te la da? ¿acaso se la has pedido?
Es tan irritante cuando sobretodo esa persona de la que menos te interesa su opinión es la que más colabora, pero a la que menos le encuentras razón! Las inmensas ganas de que se enrede en sus propias palabras sin sentido, es algo que tu mente ruega sin parar.
Tiraría al diablo el "derecho de libre expresión" cuando no le doy ese derecho a ciertas personas.
Y, sin embargo, uno siempre quiere opinar! porque siempre crees que tu juicio es el correcto; claro, olvidas que eres un ser humano común y corriente para darte el título de "criterios perfectos".
- Yo soy quien elige como equivocarme ~

Fin.