De salir sin andar
y ver sin mirar,
De olvidar sin recuerdos,
y tocar sin sentir.
En momentos flagelos
cuando más surge el miedo,
cuando nada persiste,
cuando pisas el abismo.
Que se entiende por daño,
cuando al fin has expirado,
ni dolor ni memorias importan ya.
El silencio que otorga,
que te quita valor,
es tan puro y sereno,
viaja sin razón.
No permitas que vuelva,
deja que vuele ya,
su destino esta escrito,
mas se quiere cambiar.
Inhóspita la vida,
de aprieto a obstáculo,
pasa invisible,
trayendo todo tipo de andrajos.
Pero a veces se apiada,
de estos pobres e insignificanes,
abraza sin espinas
y por un rato nos deja callados.
sábado, 11 de junio de 2011
Hablamos de...

Trataba de como enfrentar la vida, de como ser como eres sin tropezar con obstaculos. Dificil, pero de eso hablaba; en eso se pasaba el día y jamás se aburría. A veces creía que la vida era como un conjunto de burbujas, donde cuando se rompía una tenía otra para seguir admirando ese arcoiris de jabón. Otras veces creía que era como un pozo sin fondo y así muchas maneras podía imaginar.
De pronto, se dio cuenta de que realmente la vida no tenia un solo significado, que algunas veces caía y otras saltaba, que nada era neutro, que o reía o lloraba.
Todo era tan drástico en la vida que decidió decirle a los sentimientos que se tomaran vacaciones; no había problema podía arreglárselas sola.
De pronto se fue marchitando, sus colores se pusieron pálidos, el verde de sus ojos ahora era gris y el brillo característico se volvió opaco.
La vida de ahora era borrosa, sin emoción, fuera de todo lo anteriormente dicho.
Antes era enorme! antes su tono de voz era de mil colores, ahora era pequeña, frágil y delgada, su voz tan suave y baja como un diapasón, ahora cerraba los ojos y costaba tanto volver a abrilos que a veces parecía que eso jamás fuera a suceder. Mientras sus sentimientos recorrían mil lugares paradisiácos ella seria y ojerosa pasaba sus días haciendo nada, observando y decallendo. Jamás se le pasó por la mente decirle a estos pequeños amiguitos que volvieran, jamás recordó siquiera que se hubieran ido porque aun sentia que los tenía dentro y así era, nunca se fueron, sólo habian huido y se habían ocultado detrás de lo primero que encontraron. Algunos detrás de penas, otros de rabias, uno que otro detrás de un problema y sólo fue la tristeza quien se quedo de pie, afrontando todo y poco a poco se rindió.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)