Todxs tenemos un día 2 en nuestras vidas. Es ese día en que todo ya pasó, bueno o malo, ya pasó.
El día 2 tiene consecuencias, pensamientos y recuerdos, el día 2 tiene arrepentimientos, tiene nostalgia, tiene ganas de que pase de nuevo.
Hay situaciones que merecen un día 2 y hay días 2 que ojalá se quedaran en silencio.
Saben que nunca es malo y ojalá algunas personas se llamaran día 2 y se quedaran por siempre en ese pensamiento fugaz de lo que fue el día 1 que pierde el protagonismo porque lo toma el día 2, porque se acomoda todo en sintonía perfecta.
De vez en cuando el resumen del día 2 es un ansioso "qué bueno que terminó" o simplemente ya comienzas a omitir y la tranquilidad vuelve. Otras veces dura bastante tiempo, se convierte en semanas o incluso en años, se vuelve pasado en presente y haces oídos sordos porque no quieres que se vaya.
El día 2 se vuelve hasta más importante que cualquier otro día, porque en él no hay malos sentimientos, en él sólo hay recuerdos y ¿quién no quiere recordar?
Cuando recuerdas pasan mil emociones y todas ellas están en su punto perfecto, porque caen con paracaídas al lugar preciso e indicado.
El día 2 pasa a ser un recuerdo inmediatamente en su presente y se ama, porque todo recuerdo se ama, porque es alegría o aprendizaje, porque es orgullo sin duda alguna, porque es un "lo lograste" o un "al menos lo intentaste".
-- El día 2 incluye grandes responsabilidades que serán las protagonistas del tercer día --
El día 2 tiene consecuencias, pensamientos y recuerdos, el día 2 tiene arrepentimientos, tiene nostalgia, tiene ganas de que pase de nuevo.
Hay situaciones que merecen un día 2 y hay días 2 que ojalá se quedaran en silencio.
Saben que nunca es malo y ojalá algunas personas se llamaran día 2 y se quedaran por siempre en ese pensamiento fugaz de lo que fue el día 1 que pierde el protagonismo porque lo toma el día 2, porque se acomoda todo en sintonía perfecta.
De vez en cuando el resumen del día 2 es un ansioso "qué bueno que terminó" o simplemente ya comienzas a omitir y la tranquilidad vuelve. Otras veces dura bastante tiempo, se convierte en semanas o incluso en años, se vuelve pasado en presente y haces oídos sordos porque no quieres que se vaya.
El día 2 se vuelve hasta más importante que cualquier otro día, porque en él no hay malos sentimientos, en él sólo hay recuerdos y ¿quién no quiere recordar?
Cuando recuerdas pasan mil emociones y todas ellas están en su punto perfecto, porque caen con paracaídas al lugar preciso e indicado.
El día 2 pasa a ser un recuerdo inmediatamente en su presente y se ama, porque todo recuerdo se ama, porque es alegría o aprendizaje, porque es orgullo sin duda alguna, porque es un "lo lograste" o un "al menos lo intentaste".
-- El día 2 incluye grandes responsabilidades que serán las protagonistas del tercer día --
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