Hado
El color de mis ojos no va a cambiar,
El tiempo sí va a pasar,
Y la esencia de mi mirada luchará entre las variantes.
Como tampoco cambiará la blancura de mi piel.
El sol pegará fuerte,
quedarán sus marcas,
mas no su baño moreno.
Las horas y los días seguirán su rumbo cotidiano.
Yo el mío, sin preguntarme dónde,
dejaré que me lleve el destino de la mano.
Caminaré cual tortuga a su primera inmersión.
Dejaré que la luz guíe mis pasos.
Y una vez entrada la noche,
me sentaré en la luna sin decir una sola palabra.
Entregada de golpe lleno a la ventura,
No me queda más que esperar que suceda,
que me cambien los planes,
que se vuelva el sendero un laberinto.
No pasará mucho más,
Voy a esperar, voy a pensar,
Voy a suponer que está permitido,
Doblarle la mano al destino.
El color de mis ojos no va a cambiar,
El tiempo sí va a pasar,
Y la esencia de mi mirada luchará entre las variantes.
Como tampoco cambiará la blancura de mi piel.
El sol pegará fuerte,
quedarán sus marcas,
mas no su baño moreno.
Las horas y los días seguirán su rumbo cotidiano.
Yo el mío, sin preguntarme dónde,
dejaré que me lleve el destino de la mano.
Caminaré cual tortuga a su primera inmersión.
Dejaré que la luz guíe mis pasos.
Y una vez entrada la noche,
me sentaré en la luna sin decir una sola palabra.
Entregada de golpe lleno a la ventura,
No me queda más que esperar que suceda,
que me cambien los planes,
que se vuelva el sendero un laberinto.
No pasará mucho más,
Voy a esperar, voy a pensar,
Voy a suponer que está permitido,
Doblarle la mano al destino.
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