Cuando el tiempo pasa, cuando piensas tanto porque no tienes otra opción, cuando todo parece ser duda, cuando olvidas que alguna vez fuiste completamente feliz... es ahí cuando tu mente revolotea tanto que a veces piensas en quitarla de su lugar!
No sé cuando fue que me di cuenta que no estaba haciendo las cosas bien. Ha sido un año complicado, con muchos cambios y diferencias al anterior. Creo que el 60% del año derramé unas cuantas lágrimas y me sentí triste, sola y confundida.
El estilo de vida que se vive - valga la redundancia - cuando no tienes a tu gente amada cerca es algo tan difícil de explicar emocionalmente. De manera física podría decir que se pone una piedra en la garganta, poco deja respirar y en la cabeza vuelan muchas, infinitas aves sin dirección. Ellas no saben donde ir y eso me transmiten en su canto. Me preguntan a dónde voy y por qué, lo peor de todo es no saber que responder.
Tengo tantos, pero tantos sueños y siento que hay tantas cosas que me limitan, otras tantas que me dan ánimos, pero éstas últimas son mínimas. Creo en que debemos seguir nuestros sueños, pero nunca pensé que hacerlo fuera tan complicado.
En primer lugar decidir cual sueño realizar, si tienes tantos, cual elegir, cual seguir, cual es el verdadero a concretar.
Segundo, poner un pie adelante y comenzar a caminar por ese sendero que te lleva a lo que amas. Ahora, si de verdad no sabes que es lo que amas realmente, si te has dejado guiar por tantas influencias que olvidas cual es realmente lo que tú has elegido. Cómo saber y ahí es donde vivo la tormenta y no encuentro la calma.
A veces quiero ser pintar, otras cantar, también actuar o bailar... la gran dificultad es saber o sentir que para nada de eso eres realmente buena/o, querer vivir como si pudieses realizarlos todos, pero tener miedo. Miedo a no saber si será lo correcto, miedo a equivocarte otra vez, miedo a dejar lo que haces, miedo al que dirán, miedo al que harán, miedo a lo que tus más preciados puedan pensar...
Pocas veces quiero ser lo que hasta el momento soy, no me creo conforme con lo que vivo y espero cambiarlo, aún no sé como hacerlo, no sé como revelar en primera circunstancia lo que pasa porque no estoy segura de que sea algo real.
Incluso, llego a soñar tanto por una cosa netamente emocional, los cambios, la vida en sí.
Pero no existe argumento alguno que me haga pensar que quiero seguir viviendo así. Pienso que si se da la oportunidad debería aprovechar, pero el miedo es tan grande que abarca gran parte del alma y a veces poco deja respirar.
Para descubrir que pasará, tendremos que esperar el siguiente capítulo, avanzar con la historia, escribir los guiones y no sé si escribir o vivir el destino, sea lo que sea, espero sea pronto, espero despertar, caer de lo alto en lo que estoy, volando sin rumbo, tan alto, pero quiero caer, quiero encontrar el camino, que se abra la puerta correcta y dejar la tormenta que atormenta.
No sé cuando fue que me di cuenta que no estaba haciendo las cosas bien. Ha sido un año complicado, con muchos cambios y diferencias al anterior. Creo que el 60% del año derramé unas cuantas lágrimas y me sentí triste, sola y confundida.
El estilo de vida que se vive - valga la redundancia - cuando no tienes a tu gente amada cerca es algo tan difícil de explicar emocionalmente. De manera física podría decir que se pone una piedra en la garganta, poco deja respirar y en la cabeza vuelan muchas, infinitas aves sin dirección. Ellas no saben donde ir y eso me transmiten en su canto. Me preguntan a dónde voy y por qué, lo peor de todo es no saber que responder.
Tengo tantos, pero tantos sueños y siento que hay tantas cosas que me limitan, otras tantas que me dan ánimos, pero éstas últimas son mínimas. Creo en que debemos seguir nuestros sueños, pero nunca pensé que hacerlo fuera tan complicado.
En primer lugar decidir cual sueño realizar, si tienes tantos, cual elegir, cual seguir, cual es el verdadero a concretar.
Segundo, poner un pie adelante y comenzar a caminar por ese sendero que te lleva a lo que amas. Ahora, si de verdad no sabes que es lo que amas realmente, si te has dejado guiar por tantas influencias que olvidas cual es realmente lo que tú has elegido. Cómo saber y ahí es donde vivo la tormenta y no encuentro la calma.
A veces quiero ser pintar, otras cantar, también actuar o bailar... la gran dificultad es saber o sentir que para nada de eso eres realmente buena/o, querer vivir como si pudieses realizarlos todos, pero tener miedo. Miedo a no saber si será lo correcto, miedo a equivocarte otra vez, miedo a dejar lo que haces, miedo al que dirán, miedo al que harán, miedo a lo que tus más preciados puedan pensar...
Pocas veces quiero ser lo que hasta el momento soy, no me creo conforme con lo que vivo y espero cambiarlo, aún no sé como hacerlo, no sé como revelar en primera circunstancia lo que pasa porque no estoy segura de que sea algo real.
Incluso, llego a soñar tanto por una cosa netamente emocional, los cambios, la vida en sí.
Pero no existe argumento alguno que me haga pensar que quiero seguir viviendo así. Pienso que si se da la oportunidad debería aprovechar, pero el miedo es tan grande que abarca gran parte del alma y a veces poco deja respirar.
Para descubrir que pasará, tendremos que esperar el siguiente capítulo, avanzar con la historia, escribir los guiones y no sé si escribir o vivir el destino, sea lo que sea, espero sea pronto, espero despertar, caer de lo alto en lo que estoy, volando sin rumbo, tan alto, pero quiero caer, quiero encontrar el camino, que se abra la puerta correcta y dejar la tormenta que atormenta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario