Respuestas o preguntas, a todo lo que pasa,
Verdades o mentiras, son lo que me pregunto,
Realidad o juegos; aun pienso en las mentiras
Que la vida nos da tanto y a la vez quita.
Que recuerdo las mañanas como el frío invierno.
Que tu voz de ángel malo no escucho.
Que prefiero en estos momentos seguir durmiendo.
Olvido mis sentidos, cada vez que el amante temeroso se para frente a mí.
No puedo respirar, mi nariz se ha cerrado,
No puedo tocar, las manos me han quitado,
No puedo ver, mis ojos se han fundido en un pigmento rojo y,
encima de ellos hay candados.
Entonces... ¿qué pasa?, ¿qué hay allá a lo lejos?
Miedo, cuando las guerras comienzan
Miedo, cuando lo más simple es como una guerra
Miedo, de esta vez perder el valor y no enfrentar
Y por último miedo, de pensar que jamás volverán los colores de mi fantasía.
Hoy quiero lograr terminar, aquello que dejé a la mitad
Hoy me propongo saber valorar
Hoy más que todo quisiera el miedo dejar atrás
Porque el mundo se ha vuelto oscuro,
Ya no veo el color de la existencia,
Ya no veo el color de la libertad.
Papelitos llamativos, atractivos, indefensos,
Irónicamente poderosos.
Pequeños refugios, de manchas grises; humanos.
Ahora somos el lugar,
Ese oscuro y frío,
En el cual nadie nos puede encontrar.
Somos los que doblamos a la derecha,
Para no ir contra la corriente,
Para no causar problemas.
Somos los que no doblamos a la izquierda,
Los que no seguimos nuestros ideales,
Los que no seguimos los sueños que nuestra mente se esmeró en crear.
Somos los que no logramos hacer el mundo un arco iris.
Donde paralelo a nosotros encontramos sentimientos.
Abriré los archivos que guardo en mi cerebro,
Omitiré todo, sin embargo, en ellos quedarán...
el amor, la felicidad y el color de un mundo ideal.
Primer Lugar, Concurso Literario LAVD, 2009
Verdades o mentiras, son lo que me pregunto,
Realidad o juegos; aun pienso en las mentiras
Que la vida nos da tanto y a la vez quita.
Que recuerdo las mañanas como el frío invierno.
Que tu voz de ángel malo no escucho.
Que prefiero en estos momentos seguir durmiendo.
Olvido mis sentidos, cada vez que el amante temeroso se para frente a mí.
No puedo respirar, mi nariz se ha cerrado,
No puedo tocar, las manos me han quitado,
No puedo ver, mis ojos se han fundido en un pigmento rojo y,
encima de ellos hay candados.
Entonces... ¿qué pasa?, ¿qué hay allá a lo lejos?
Miedo, cuando las guerras comienzan
Miedo, cuando lo más simple es como una guerra
Miedo, de esta vez perder el valor y no enfrentar
Y por último miedo, de pensar que jamás volverán los colores de mi fantasía.
Hoy quiero lograr terminar, aquello que dejé a la mitad
Hoy me propongo saber valorar
Hoy más que todo quisiera el miedo dejar atrás
Porque el mundo se ha vuelto oscuro,
Ya no veo el color de la existencia,
Ya no veo el color de la libertad.
Papelitos llamativos, atractivos, indefensos,
Irónicamente poderosos.
Pequeños refugios, de manchas grises; humanos.
Ahora somos el lugar,
Ese oscuro y frío,
En el cual nadie nos puede encontrar.
Somos los que doblamos a la derecha,
Para no ir contra la corriente,
Para no causar problemas.
Somos los que no doblamos a la izquierda,
Los que no seguimos nuestros ideales,
Los que no seguimos los sueños que nuestra mente se esmeró en crear.
Somos los que no logramos hacer el mundo un arco iris.
Donde paralelo a nosotros encontramos sentimientos.
Abriré los archivos que guardo en mi cerebro,
Omitiré todo, sin embargo, en ellos quedarán...
el amor, la felicidad y el color de un mundo ideal.
Primer Lugar, Concurso Literario LAVD, 2009
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